Sueño y antojos
Una sola noche corta hace que el ayuno de mañana cueste el doble.
Puntos clave
- Dormir menos de 7 horas sube la grelina (hambre) y baja la leptina (saciedad). La gente come unas 250–400 calorías más al día siguiente, sobre todo en snacks.
- Comer tarde por la noche desajusta tu reloj biológico y empeora la calidad del sueño: terminar de cenar 3 horas antes de acostarte ayuda tanto al sueño como al ayuno.
- El propio ayuno puede alterar el sueño al principio; magnesio por la noche, menos cafeína y una habitación fresca y oscura suelen resolverlo.
- Una ventana de comida temprana (p. ej. 8:00–16:00) mejora más la sensibilidad a la insulina que una tardía, pero la mejor ventana es la que vayas a cumplir.
Spiegel et al., Ann Intern Med 2004; Nedeltcheva et al., Am J Clin Nutr 2009; Sutton et al., Cell Metab 2018.
Hunger Wave ofrece información educativa general basada en investigación publicada. No es un consejo médico ni sustituye la consulta con un profesional sanitario. Deja de ayunar y busca ayuda si te sientes mal.
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